Este día, esta hora... me hace tener el impulso de escribir algo que paso el 18 del mes pasado a estas mismas horas, pero, para que podíais entenderlo, hay que remontarse a una semana antes.
La semana antes, me encontraba completamente metida en mis pensamientos y, aunque rodeada de gente, seguía sintiéndome sola. En ese momento una voz que venia de enfrente mio hizo un comentario relacionado con lo que estaba tomando, no entiendo porque, pero ese chico me había llamado mucho la atención desde un principio, y consiguió sacarme de mi mente por unos momentos para hacerme reír, algo que en esos días costaba bastante. Al rato, me atreví a preguntarle “¿Tu tambien vas a sorprenderme con tu edad?”, al principio no entendió la pregunta, pero, tras repetirla un par de veces, conseguí que me entendiera y me contestara, y la verdad es que no me equivocaba, ya que solo tenia 15 años. Según avanzaba la tarde y lo iba conociendo un poco mas, me sentía cada vez mas cómoda con el a mi lado, y en unas 2 o 3 horas con el, sentía como si lo conociera de toda la vida. Sin darme cuenta terminó el día y llego la hora de que se fuera, aunque no quisiera admitirlo, una parte de mi no quería que se fuera, quería que se quedara conmigo, y esa parte tomo el control de mi cuerpo y de todas mis acciones, se acercó a el, y le abrazo con fuerza, como si con ese abrazo quisiera transmitirle esa necesidad de su compañía, se sintió feliz cuando el le correspondió y con su característica fuerza la levantó por los aires, sintió que no era la única de los dos que no quería que acabara el día, pero esa felicidad no duró, ya que el autobús de detrás les decía “llego la hora de que os digáis adiós”. Lo vio subir al autobús, y después se fue, no podía parar de mirarlo, ya que en el momento en el que subió al autobús, esa parte de mí se fue con el. No quería reconocerlo en ese momento, pero, poco a poco me estaba enamorando de el.
Llegué a casa, y vi su petición de amistad en tuenti, no recordaba en ese momento que esa tarde me la envió estando yo delante. Cuando vi lo que decía no pude evitar sacar una sonrisa, ya que en el momento en el que iba a escribirme algo, apareció un amigo en común y escribió “pene”. Acepté sin dudarlo, sentía que si no hablaba con el, no estaría tranquila, y pude hablar con el, en esos días, estuvimos hablando todas las noches, hasta que daban las 4 de la mañana, en esos momentos, me sentía verdaderamente feliz, sentía que la que estaba hablando con el si que era yo, y no lo que intentaba mostrarle al mundo, que era una mascara que ocultaba mi tristeza.
Hacia cuatro días desde que nos conocíamos cuando nuestros “excesos de mimos” hicieron pensar mal a Jesús, mi ex, que se pensó que el y yo estábamos saliendo, me habría gustado que fuera verdad, ya que en esos días el sentimiento que sentía por el era muy fuerte, aunque debía conformarme con que fuéramos buenos amigos, y con eso me bastaba para seguir adelante día a día.
Al día siguiente fuimos nosotros a Aljaraque, iba con muchas ganas de verlo, esos días hablando con el hasta que estuviera a punto de amanecer, habían conseguido que necesitara verle cada vez mas y mas, aunque nos hubiéramos visto algunos días, siempre tenia mas ganas de estar con el. Llegamos a Aljaraque, y ninguno se movía hasta el lugar donde había quedado con el, cada vez me sentía mas nerviosa, y con dos amigos mas, me dirigí al sitio acordado sin esperar a nadie mas. Y por fin lo vi, y mi corazón se relajo, y esa parte de mi que no salia desde el día de lo del autobús salió, empecé a sonreír como tonta solo al verlo a la distancia, y mis amigos no lo dejaron pasar, entre susurros me empezaron a decir, “a ti te gusta, y tu a el tambien” solo quería que esa afirmación de mis amigos fuera verdad, pero algo dentro de mi no pensaba lo mismo, y era porque aun tenia sentimientos por mi ex, aunque no lo quisiera admitir, pero, igualmente, el sentimiento hacia Jose no era comparable con el que pude tener por Jesús, ademas, mi cabeza solo podía repetirse un “el te ve como una amiga, bajate de la nube”. Pasamos la mañana con muchas risas, y a la tarde vino mi ex, parecía que solo quería amargarnos la tarde, ya que vino a emborracharse y a molestar, sin darse cuenta de que me hacía sufrir. Jose no se separaba de mi, sabia que necesitaba de su cariño en ese momento, y yo no dude en corresponderle cada muestra de cariño que el me daba. Entonces nuestro amigo Domingo, que estaba al corriente de mis sentimientos hacia Jose, me echó las cartas para saber mi futuro en el amor, corté la baraja 3 veces y dije su inicial “J”, en ese instante dirigí mi mirada a Jose, que se sentaba en frente mio, como intentando decirle “Esa J es por ti”, pero al no estar mirando no lo pudo ver. Y las cartas hablaron, un pequeño problema, era lo único que nos separaba, mi felicidad era enorme, ya que el problema era mi gran cobardía. Entonces se las echaron a el, y su inicial fue “S”, Domingo me sonrió, y yo me bloqueé, mi corazón gritaba “esa S es por ti, ten valor y dile lo que sientes” mientras que mi cerebro solo se repetía “no eres tu, no te ilusiones”, ni siquiera me fijé en que le salió, solo podía pensar que no podía dejarlo pasar, que quería decirle todo.
Terminó la tarde, y debíamos ir a la parada del autobús, yo no quería separarme de el, por eso casi todo el camino estuve hablando con el por delante del grupo. En un momento de distracción, nuestros amigos nos dejaron solos a nosotros dos a otros dos amigos que acababan de convertirse en pareja, fue una situación graciosa, pero solo hizo que el sentimiento por él aumentara un poco mas. Llegamos a la parada, y empezaron a presionar a la nueva parejita para que se besaran, entonces, Mery, que tambien sabia de mis sentimientos, aprovechó mi distracción cuando dijo “Yo le beso si Susana besa a Jose”, intentaba evadir el tema, sabia que a el le sería incomodo, aunque deseaba besarle y decirle que le quería con todo mi corazón. En ese momento, se acercó Jesús, y me dijo “Aprovecha, que se que lo estas deseando”, ese comentario me molestó bastante, no se si por quien lo dijo o porque sabía que tenia razón, entonces Jose lo cogió, y para poder hablar con el sin que hubiera borderias tuvo que mentirle, mentira a la que le seguí el juego. Gracias a él conseguimos que Jesús y yo fuéramos “amigos”, aunque eso no era lo que mas me preocupaba. Al llegar el autobús, corrí a el, le di un beso muy cerca de los labios, ya que por un momento quise dárselo en los labios, pero mi famosa cobardía se encargo de echar mi cabeza unos milímetros al lado. Llegamos a Huelva, y hasta un gran rato no llegué a casa, al día siguiente empezaban las clases, pero eso no evitó que hablara con el.
El día 16 vino a Huelva, y me sentí muy alegre de verle, de hablarle y de poder abrazarle, pero el debía regresar mucho antes que todos los demás, así que, yo sola le acompañé hasta damas, en el camino nos armamos los dos de valor, y, agarrados de la mano, expresamos que ninguno quería dejar al otro, mi corazón se aceleró, mis mejillas cambiaron de color, y mi sonrisa paso de ser una de felicidad a una de vergüenza, le solté la mano debido a la vergüenza y le dije “No quiero que te vayas” y diciéndonos cosas así llegamos hasta damas, nos despedimos como pudimos, y yo otra vez me arme de valor y volví a repetir la acción de cuando estábamos en Aljaraque, pero por la vergüenza salí después a correr. Esa noche recibí una llamada, era el, con Marina al lado, conteste el teléfono tan rápido como pude, y le escuche decir “Como te fuiste tan rápido, no pude decirte que te quiero”, mi corazón se acelero, y Marina empezó a reír, ya que estaba super colorada. Cada vez me sentía con mas fuerza para decirle a el lo que sentía, y se lo iba a demostrar el domingo.
El sábado tuve una reunión del teatro, y no podía parar de pensar en el, solo quería verle, y en ese momento lo decidí, el día siguiente, en el mirador de Aljaraque, le diria mis sentimientos, le diria que era la persona mas importante para mi, y que quería estar con el siempre.
Esa noche estuvimos hablando de diversos temas, y entre ellos de que el día siguiente nos confesaríamos quien le gustaba a cada uno, temía a su reacción, pero sabia que si yo no era la que le gustaba, no seria una mala persona conmigo, y que no cambiaría su forma de ser. Pero, vi peligrar mis planes, cuando, todos dijeron que el plan se cancelaba, entonces mi corazón tomo el control de mi cuerpo, y aunque fuera por el messenger, le dijo “la persona que me gusta eres tu”, si, a la 1:05 de la noche del día 18 de Septiembre, yo, Susana Sánchez, me había declarado por messenger. Quería meterme bajo tierra, no paraba de preguntarme como pude ser tan cobarde, hasta que vi que el tambien me escribía, su contestación me dejo en shock, ya que me esperaba un “lo siento, pero solo podemos ser amigos” pero a cambio recibí un “tu a mi tambien”. Pasaron unos minutos y ninguno decía nada, hasta que tuve el valor de preguntarle “y ahora que somos?”, a lo que me contesto lo que yo mas deseaba “somos pareja?”, mi corazón se sobresalto, mi cuerpo se estremeció, y mis ojos empezaron a llorar solos, y es que estaba muy feliz, mire el reloj, pensando que ni esa hora ni ese día serian dificiles de recordar, y es que el 18 de Septiembre del 2011 a la 1:15 de la mañana, toda mi vida cambió.
Ahora entendéis porque lo escribo a la 1:15 del 18 de Octubre del 2011, y es que hace un mes de esa gran indecisión que inundaba mi cabeza, se despejo, para darle paso a un gran sentimiento de amor que inunda mi corazón día a día.
Con todo esto quiero decir: Jose, te quiero desde el primer momento en que te vi, gracias por todo el tiempo que has estado conmigo, y espero que este escrito sea un pequeño recuerdo de todo lo que nos quede por vivir a los dos juntos, nunca olvidaré ese 18 de Septiembre del 2011, porque fue cuando te convertiste en mi mejor amigo, en mi colega, en mi pareja, y sobre todo, en mi bichito adorable y querible
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