Son la 1:03 de la noche, y no puedo dormir, ¿por que?, porque no quiero que el dia que he vivido quede en el pasado, y es que ha sido, aunque fuera viernes, uno de los mejores de mi vida....
Como todos los dias entre semana, me he levantado a las 6:15 de la mañana, y he ido a ducharme. Todo habria sido rutina si no fuera por esa sensación de mi pecho, esa sensación de calidez que sentia, y que no era para menos, ya que toda la semana de esfuerzo habia merecido la pena... por fin volveria a verle, por fin podria decirle a la cara esos “te quiero” que llevaba toda la semana guardando.
Me encontré con Ester en la esquina, como cada mañana, y, al igual que yo, ella lucia muy contenta y emocionada. Y no era para menos, el dia anterior ella y su novio hicieron 3 meses, y por razones que no vienen al caso no pudieron estar juntos, y hoy iban a celebrarlo, comerian juntos, y pasarian el dia juntos. Recuerdo que pense “que envidia, yo tambien quiero algo asi” y es que, la distancia no nos permitia estar juntos como a ellos, tal vez por eso me siento como me siento cuando estoy con el.
Tras unas largas clases en las que adelanté todos los deberes que pude y puse su nombre hasta en la palma de cada una de mis manos, corrí hasta casa de mi abuela, y es que me sentía emocionada y feliz a la vez, ¡solo quedaban 2 horas para verle!
Rapidamente me comi el gran plato de guisantes que mi abuela habia preparado, y, mientras escuchaba sus “no vas a salir tan temprano” “¿estas loca? Con la calor que hace” me cambié la camiseta, me equipe mi caparazon/mochila del instituto, me despedí de los dos y salí de alli a las 16:40.
En el trayecto no paraba de pensar en el, en que por fin estariamos juntos, por fin podria abrazarle, besarle, y estar con el como aquel maravilloso domingo que pasamos juntos. Mi corazón iba a estallar de felicidad, iba latiendo al ritmo de la cancion que dice “Soy la flor que con tu juego deshojaste, que te dijo si al instante, y es por eso que te quiero...”.
Sin darme cuenta, habia llegado a damas, entré en el recinto medio corriendo, pensando que habria llegado ya, y estaria esperandome. Grande fue mi sorpresa al ver alli a algunos amigos mios, entre ellos a un amigo suyo que por razones que no importan tuvo que venir antes.
Mientras le hablaba de lo feliz que me encontraba, de lo impaciente que estaba, y de lo mucho que necesitaba uno de sus abrazos, escuchamos lo que llevaba anhelando desde que llegue “El autocar procedente de Aljaraque va a realizar su entrada en...” y mi cerebro dejo de funcionar, para darle paso a mis pies, que corrian como locos al ver al autocar en el que venia. Mientras gritaba un “Isma, date prisa, que ya estan aqui” iba corriendo a verle. Cuando empecé a andar, lo vi aparecer, con la camiseta que tanto me gustó el dia que le conocí. En ese momento, mi corazón actuo, fui a por el y lo abracé como si fuera a acabarse el mundo, no queria soltarle jamás, pero tenía que saludar a los demas, aunque me habria gustado quedarme abrazada a él un rato mas.
Fuimos al parque zafra, y seguidamente, al aqualon, en esos momentos me sentía en el cielo, y es que el solo hecho de ir con el de la mano me parecía un sueño. Mientras miraban ropa en el intersport, el y yo subimos a la parte de arriba del aqualon, en la que estuvimos hablando y riendo como lo que anteriormente eramos, amigos.
Cuando por fin volvimos a zafra, estuvimos los dos sentados juntos, y entre besos, abrazos y los “te quiero” que tantas ganas tenia de oir y decir, pasaron 1 hora y 30 minutos, cuando vi que era el momento adecuado, le pedi que viniera conmigo a un sitio, queria que el viera lo que estaba a punto de hacer, era muy importante para mi.
Llegamos al puerto, y de la mochila saqué dos papeles, al ver su cara, le expliqué que esos eran los ultimos poemas que le dedique a mi ex, y que, para seguir adelante, no queria nada como eso, asi que los rompí, los tire al rio y le besé, con una gran sensación de alivio en mi pecho, todo mi corazón le pertenece, y lo quiero con locura.
Entre risas, besos, abrazos y “te quiero” dichos, llegó la hora de volver a casa. No quería soltar su mano, me habria gustado mucho que se quedara, pero era comprensible que se fuera, asi que, le di un ultimo beso, le dije un “luego hablamos” y me marché, pensando que el domingo volveria a verle, y por mucho mas tiempo, ese era el gran alivio que tenia mi corazon.
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